divendres, 8 d’agost de 2014

My own british adventures

(Antes de nada me gustaría aclarar que todas las fotos fueron tomadas por mí con mi teléfono móvil, por lo tanto si las queréis pedidmelo plis)

Saludos terrícolas para vosotros. Hoy os traigo algunas de mis aventuras en Inglaterra. Con esto pretendo entretener pero también ayudar por si vais algún día por vuestra cuenta como yo hice, ya que no es fácil moverse por allí siendo menor de edad.

*  *  *

Recuerdo la mañana de ese viernes en particular. No tenía ni idea de como meter tanta ropa y pertenencias personales en una maleta que sólo podía pesar 10 kilos (también se tenía que pensar en la vuelta porque debía pesar lo mismo y entre los souvenirs y otras tonterías...). Así que simplemente me arriesgué y lo puse todo. Las consecuencias vinieron más adelante.

Una vez en el aeropuerto todo fue como la seda. La señora del control ni me hizo pesar la maleta y todos los papeles estaban en orden. Y yo, feliz como una perdiz de perder a mi familia de vista por unas semanas, subí en ese pájaro metálico llamado avión.



Llegué al aeropuerto de Gatwik (Londres) y la familia con la que me quedé ya me estaba esperando. Nos fuimos con el coche hasta su casa y yo ya estaba medio grogui después de tanto avión.
Primera curiosidad: me costó acostumbrarme al hecho de que los ingleses conducen por el otro lado. Es muy extraño.
No creo que haya mucho más que decir sobre mi viaje. Tal vi una cama, tal me tiré en ella sin pensarlo.

Por la mañana me encontré sola en la casa. En la pared había una nota:



Esa fue una de las mejores mañanas. Me hice unos buenos huevos revueltos con bacon y tostadas. Más tarde descubrí una máquina de hacer capuccinos que se convirtió en mi mejor amiga durante mi estancia allí.

También me dediqué a explorar la casa. Era una típica casa inglesa muy bonita y acogedora.













(Sí, ¡¡¡tenían la habitación de Harry Potter debajo de las escaleras!!!)

A partir de allí fue un no-parar. Pasaron unos días antes de hacer ninguna excursión turística, pero los aproveché para explorar el pueblo donde estábamos: Whyteleafe, Croydon. También la familia me presentó algunos de sus amigos y pude practicar mucho inglés. Fue divertido.


London

Bien, esta fue una de las mejores partes de mi viaje.

First Day

El primer día que fui a Londres me acompañó la chica de la casa ya que no había ido nunca y siendo menor y con poca experiencia por ciudades extranjeras, fue lo mejor. Como ella trabaja por las mañanas, cogimos el tren de las 4 P.M. Seguramente pensaréis: uf, que tarde para ir a Londres a visitar, ¿no? Error, hehe. Algo a saber sobre Londres es que es una ciudad tremendamente extensa y gigantesca. Por lo tanto, hay tanto por ver que por pocas horas que vayas algo nuevo verás.


Una vez en la estación Victoria (en el centro de Londres y una de las estaciones más importantes de la ciudad) salimos al exterior y casi me da un ataque al corazón. Estaba tan emocionada que daba miedo. Tal enamorada tenía mariposas en la barriga y en el cerebro también. Lo primero que vi fue un bus rojo de dos pisos típico de Inglaterra (ya que no sólo los encontrarás en Londres). Agrada a la vista ver tanto rojo por las calles.

 Ese día simplemente recorrimos el River Thames desde Victoria hasta London Bridge. Vi muchos de las típicas atracciones turísticas: el Big Ben, la abadía de Westminster, London Eye y otros.













Acabé exhausta ya que lo hicimos todo a pie y no soy muy atlética que digamos :3 Y así acaba mi primer día en la capital inglesa.

Second Day

El segundo día fue mucho más a la aventura ya que... ¡Fui sola! Un poco arriesgado, pero era mi única manera de ir a mi ritmo y ver todo lo que tenía planeado ver.
Cogí otra vez el tren a las 9 y media de la mañana (todos los días que hice viajes utilicé una Travelcard, que te sirve durante todo el día todas las veces que quieras tanto en el metro, como con los buses y trenes) y llegué a Victoria otra vez. Lo primero que hice fue ir al Buckingham Palace ya que cada día se realiza el Cambio de Guardia y no me lo quería perder.

Llegué bastante más temprano pero ya fue algo acertado, pues el número de turistas que van a ver este acontecimiento es muy alto y pude coger un buen sitio. Es una ceremonia bastante curiosa e interesante. Totalmente recomendable. Por si os interesa sucede cada día a las 11:30 de la mañana (por al menos en verano, vaya).



Después de eso tuve mi primer contacto con una de las razones por las cuales fui a Inglaterra: Harry Potter. Sí, ese mago que ha dado la vuelta al mundo con sus aventuras. Soy muy MUY muy fan y el hecho de ir a su país me llevó evidentemente a realizar actividades relacionadas con él. En fin, aquí viene mi primera conexión con su mundo.

Fui a King's Cross (la estación donde se encuentra el tren que cogen los alumnos de Hogwarts para llegar a la escuela). Allí se encuentra el andén 9 y ¾, un andén que supuestamente no existe y que para acceder a él debes travesar un muro.



Bien, pues allí tienen un buen negocio montado: está el andén con su maleta medio travesada en la pared y una cola larguísima para hacerse la foto accediendo al andén. Hay una fotógrafa oficial que te hace una foto buena para que luego la puedas comprar en la tienda que tienen al lado (sí, una tienda sólo de Harry Potter) pero también te puedes tomar tu propia foto con el móvil o cámara personal. Yo no compré la foto porque, evidentemente, valía un ojo de la cara. Pero sí me tomé mi propia foto.





Después de esa fantástica experiencia (la cual me dejó una sonrisa durante todo lo que faltó del día) visité otras cosas interesantes como puede ser Trafalgar Square, National Gallery, Piccadilly Circus y otros. Fue uno de los mejores días de mi vida. Esa ciudad es mágica.











Aquí dejo dos fotos de todas las comprillas que realicé. 




Bien, creo que esta entrada ya es suficientemente larga por lo tanto reservo mis demás aventuras para la siguiente. ¡Coming soon bbs! ;)

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